sábado, 27 de junio de 2009

PENSAMIENTOS DE SIMON BOLIVAR


El hombre de bien y de valor debe ser indiferente a los choques de la mala suerte.

¿Qué importa tener o no tener cosas superfluas?

Sobre mi corazón no manda nadie más que mi conciencia.

El valor, la habilidad y la constancia corrigen la mala fortuna.

Mi honor es preferible a todo.

Me vería como un hombre indigno, si fuera capaz de asegurar lo que no estoy cierto de cumplir.

Yo soy siempre fiel al sistema liberal y justo que proclamó mi patria.

Y tú, padre, que exhalas suspiros al perder el objeto más tierno, interrumpe tu llanto, y recuerda, que el amor a la patria es primero.

Caracas no sólo ha convidado, sino que desea ver entrar por sus puertos a todos los hombres útiles que vengan a buscar un asilo entre nosotros, y a ayudarnos con su industria y sus conocimientos, sin inquirir cuál sea la parte del mundo que les haya dado vida
Libertador de Venezuela: título más glorioso y satisfactorio para mí que el cetro de todos los imperios de la tierra.

La ley del deber, más poderosa para mí que los sentimientos del corazón.

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